Una mesa alemana

Hoy propongo convertir tu mesa, en una auténtica alemana. Para ello utilizaremos una gran variedad de salchichas como primer plato. Las recetas que os dejo serán la del entrante principal, el chucrut, la de un aperitivo original, los bretzel, y un rico postre tal como el strüdel. Así que ¡manos a la masa!

Chucrut

Ingredientes:
-1 col lombarda o un repollo blanco.
-2 dl de vino blanco.
-4 cucharadas de aceite.
-4 cucharadas de vinagre de vino.
-1 cucharada de pimienta negra.
-1 hoja de laurel (opcional).
-Sal al gusto.

Elaboración:
Corta el repollo en juliana. Pon a calentar un poco de aceite de oliva en una olla a fuego medio y añade la col. Condimenta con sal gorda y granos de pimienta. Antes de que se dore, añade un generoso chorro de vino blanco, una buena cantidad de vinagre y un poco de agua. Cocina durante unos 10-15 minutos, hasta que la mezcla se consuma y la col o repollo esté tierno.

Luego puedes optar por comerlo caliente o frío. Si quieres, puedes reservar en un frasco de vidrio con un poco más de vinagre. Caso contrario, calienta un poco de mantequilla en una sartén, añade tocino picado o salchichas y el chucrut.

Esta receta es la que se conoce como “falso chucrut” o chucrut fácil, ya que el original lleva varios días de fermentación y en un procedimiento diferente. Lo cierto es que resulta muy bien y, de todas formas, puede venir de maravillas para acompañar unas buenas salchichas tipo Frankfurt.

Bretzel

Ingredientes:
-500 gr. de harina de trigo (repostería)
-1 paquete de levadura en polvo.
-200 ml. de agua tibia.
-2 cucharaditas de azúcar.
-1 cucharadita de sal.
-20 gr. de mantequilla blanda.
-150 ml. de leche tibia.

Elaboración:
Formar una masa con todos los ingredientes y dejarla reposar hasta que doble su tamaño. Amasarla y cortarla en porciones. Con cada porción amasar un rollito de unos 25-30 cm de largo. Precalentar el horno a unos 230ºC. Formar los bretzel y pintarlos con huevo. Esparcir algunos granos de sal gruesa sobre cada bretzel. Colocar sobre un molde para horno forrado con papel vegetal o cubierto con mantequilla para que no se peguen. Bajar la temperatura del horno a 200ºC y hornearlos hasta que se doren.

Strüdel

Ingredientes:
-Pasta filo.
-3 ó 4 manzanas tipo reineta.
-Unos 200gr. de azúcar.
-Canela molida y en rama.
-Medio vaso de ron.
-300grs. de almendra picada.
-El zumo de medio limón.
-Pan rallado.
-Un huevo batido.
-Pasas (opcional).
-200gr. de mantequilla.

Elaboración:
Coloca sobre el mlde de horno un par de láminas de pasta filo, ya que son muy finas (puedes optar por usar pasta hojaldre o brisa, pero la pasta filo le da un toque crujiente muy original). Poner a calentar a fuego fuerte el ron con una ramita de canela y cuando el alcohol se haya evaporado, añadir los trozos de manzana finamente cortados. Dejar reposar unos minutos la manzana en el ron. Posteriormente colocar las manzanas sobre la pasta filo y regar con el ron. Añade azúcar, el zumo del limón, la canela molida, la mantequilla en trozos y las pasas sobre las manzanas. Cúbrelo todo con un par de láminas más de pasta filo. Por último, pinta la pasta con el huevo para dar brillo y espolvorea sobre ella un poco de azúcar, las almendras picadas y poco de canela si quieres. Mete el strüdel en el horno precalentado, durante unos 30-45 minutos a unos 200ºC con el fuego encendido tanto por la parte inferios como posterior. Un dulce rápido y muy rico.

Finalmente así puede quedar una mesa auténticamente alemana, acompañando estos platos con pepinillos, ricas salchichas y unas buenas cervezas alemanas auténticas:

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Alemania, de la mano del Oktoberfest

Cuando pensamos en la gastronomía alemana, a todos se nos viene a la mente de forma veloz, dos productos: salchichas y cerveza. Si bien es cierto que su gastronomía no se sustenta sin estos dos productos, tampoco conviene pasar por alto, que son muchas otras cosas las que hacen especial a la comida germánica.

Con motivo del recientemente acontecido Oktoberfest, Despertando Paladares propone conocer un poco más de la gastronomía alemana.

Alemania es un país de contrastes: altamente moderno y a la última en todo tipo de tendencias, pero a la vez tradicional en sus formas. Quizá el resultado de esto sea una alta calidad de vida. Como ya he mencionado en artículos anteriores, la cocina de cada país es el reflejo de su cultura a lo largo de su historia. El caso de Alemania no es una excepción.

Son muy numerosas las ciudades de parada obligatoria para el viajero. Aquí, como siempre, nos pararemos además, en aquellos lugares donde comer sea un auténtico placer. Comenzamos nuestra ruta, como no podía ser menos, en Múnich, ciudad que acoge el Oktoberfest. Este año la gran fiesta de la cerveza ha tenido lugar entre las fechas del 17 de septiembre al 3 de octubre. La fiesta Oktoberfest de Munich es un acontecimiento histórico organizado por primera vez en el año 1810, con motivo de la celebración del enlace entre Luis de Baviera y la princesa Therese van Sachsen-Hildburghausen. El centro de la fiesta es el Prado de Teresa (Theresienwiese), un enorme espacio cerca del centro. Se trata de una gran carpa que aglutina muchos bares o puestos de cerveza y toda clases salchichas que se pueden encontrar en el país: bierwurst, más típica de Baviera, aderezada con frutos del bosque, enebro y cardamomo; blutwurst, parecida a la morcilla; bockwurst, de origen berlinés, es una salchicha de pavo, vaca, cordero o pollo aderezada con sal, pimentón y pimienta blanca y posteriormente cocida; bratwurst, presente en todas las regiones, es elaborada con carne de cerdo finamente picada y con especias que varían según la región; frankfurter, la salchicha más famosa fuera de Alemania y originaria de Frankfurt, esta elaborada con magro de cerdo, tocino y es posteriormente ahumada para intensificar el sabor (nada que ver con las que encontramos en el supermercado); wienerwurst, -que a pesar de llamarse “salchicha vienesa” tiene un origen desconocido- está hecha a partir de carne de vacuno o cerdo, con ajo y cilantro; weiβwurst, famosa salchicha blanca, también bávara, y preparada con carne de ternera o vacuno y cerdo con huevos. Esta salchicha era tradicional “desayunarla” a las 11 de la mañana con mostaza dulce y una cerveza.
Como habrán observado, en alemán, “wurst” significa salchicha.

Si usted va buscando “delikatessen” -término precisamente alemán que significa “delicadeza”- al Oktoberfest, quizá no sea el lugar más indicado para encontrarlos, sin embargo su estómago comprobará sin lugar a dudas, de qué se compone la gastronomía alemana.

Pero en el deber de Despertando Paladares está el demostrar que las cocinas alemanas contienen en su interior algo más que wurst, que hay mucho más allá de las puertas del Oktoberfest.

La región del suroeste alemán, está claramente influenciado por la cocina francesa, dando origen a platos como el sauerkraut o chucrut, un acompañamiento para las comidas compuesto de hojas de col en salmuera, dejándolas fermentar y se sirve con carne o embutidos. O el gaisburger marsch, un plato que no debe de dejar de probar cuando pase por la moderna ciudad de Sttugart. Se trata de una sopa elaborada con pastas, carne y verduras. En la ciudad se celebra una fiesta para este plato en los meses de verano.
Parada obligatoria para el paladar es la pequeña pero bella ciudad de Baden-Baden, ciudad situada sobre las laderas de la Selva Negra (llamada así por el oscuro color de su vegetación), y que le da nombre a la famosa tarta. Este dulce elaborado con nata, chocolate y cerezas, es famoso en el mundo entero y no todo el mundo lo relaciona con un postre alemán. Es buena idea disfrutar de ella en el coqueto restaurante del hotel Der Kleine Prinze.

Diferente es la zona central del país. El visitante a menudo acostumbra a conocer ciudades de la talla de Frankfurt, Magdeburgo, Dortmund, Colonia, Hannover, Mainz, Nuremberg o Leipzig. Degustar platos en estas ciudades es distinto. Está presente en sus platos de forma clara, la influencia de países como Polonia o República Checa. Aquí los platos son normalmente acompañados de la cerveza, además se acompañan con mucha pasta y carnes. Un ejemplo de ello es el thüringer Klöße, la especialidad de la zona de Turingia y consiste en hacer bollos de puré de patata que puede tener un relleno de pan o carne. Otro ejemplo es el kartoffelsuppe, una sopa hecha a base de patata, en donde ésta se hierve junto con otras verduras y se sirve con caldo de carne. El baumkuchen es un importante postre y se le considera como el rey de las tartas. Consta de una esponjosa masa de pan con un hueco en el centro. está hecha de harina, huevo y mantequilla.

En el norte germánico, podríamos hacer distinción entre los platos del noroeste y los del noreste, diferentes, pero con un común denominador: la carne.
En los alrededores de Bremen y Hamburgo son típicos el lübecker national, a base de cerdo cocido junto con patatas y nabos, se sirve y acompaña con diversas salsas como mostaza; y la hamburger aalsuppe, que es una sopa de anguila.

Conviene aclarar en este punto el origen de la hamburguesa. En efecto la ciudad de Hamburgo le da su nombre y fueron estos alemanes los que la introdujeron en Estados Unidos en el siglo XIX. Mas su origen es algo confuso, ya que tiene predecesores rusos y, si investigamos, podemos descubrir que existían en el Imperio Romano. Sin embargo, no es típica de la región aunque sí está muy presente.

Berlín y sus alrededores es una zona que se caracteriza por sus sabores fuertes. Destacan las patatas y los nabos en la mayoría de sus preparados. Entre sus platos encontramos eisbein, codillo de cerdo que normalmente se prepara en salazón; kasseler, que es muy parecido a la chuleta de cerdo y también se le denomina chuleta de Sajonia, proviene de la carne de las costillas y se emplea en platos estofados también acompañado de col.
El café-restaurante Neu es un buen lugar para disfrutar de algunos de los sabores tradicionales y también de los sabores más actuales de la cocina germana. Su dirección: Oranienburger Str. 32.

Este artículo, me temo estaría incompleto si no mencionara otros productos o platos típicos que se encuentran presente a lo largo y ancho de toda la geografía del país. Estos son:
Brezel: panes mundialmente conocidos como pretzel. Tienen una forma de lazo, su nombre justamente hace referencia a “brazo pequeño”, pues parece un par de brazos entrelazados.
Brötchen: son pequeños panes que se comen en el desayuno o bien acompañados de ua salchicha. Pueden tener diferentes formas pero suelen llevar semillas encima. Su nombre significa panecillo.
Nudel: es el nombre para las pastas blancas, que pueden ser servidas de distinta manera y acompañadas de diversas salsas.
Knödel: son bollos de patata, harina, sémola u otros ingredientes que no llevan levadura y cuentan con diferentes tipos de relleno, normalmente se sirven acompañando un plato de carne o con sopas.
Schnitzel: se trata de trozos de carne empanados y luego fritos que se sirven con un huevo frito, puede llevar también trozos de pan y todo esto se acompaña de verduras o patatas asadas.
Strudel o apfelstrudel: dulce de manzana realizado con pasta filo relleno, además de la manzana, de almendras, azúcar, mantequilla, canela, y, a veces, ron.

Espero que hayan disfrutado una vez más. Les espero muy pronto, con las auténticas recetas, elaboradas paso por paso.

Auf Wiedersehen!