Celebrate 4th of July!

Llega el 4 de julio y Despertando Paladares quiere rendir un pequeño homenaje a la gastronomía estadounidense. Esta fecha es, sin lugar a dudas, la fiesta nacional más celebrada por el pueblo americano y que viene a rememorar la independencia del país. En sus más de 200 años de historia (independiente desde 1776), Estados Unidos ha aglutinado una serie de conceptos culinarios procedentes de Europa, África y Asia, utilizando además ingredientes nativos del continente. Tradicionalmente su gastronomía no ha gozado de buena reputación, principalmente por los altos contenidos calóricos y de grasas saturadas que habitan en sus platos. Automáticamente relacionamos el término fast food o comida basura con la comida de este país. No obstante, desde mi punto de vista, no creo que el problema resida en la comida, sino en los hábitos alimentarios. La población estadounidense ha estado sujeta a unas maltrechas leyes de sanidad que no han sabido advertir sobre los malos hábitos a la hora de comer. Pero Despertando Paladares no hablará hoy de esto; por el contario tratará de hacer ver al lector, que no es grasa todo lo que reluce y, que también se puede elaborar la comida típica de EEUU de una forma totalmente saludable y casera. Además conoceremos algunos de los lugares donde podemos comprobarlo “in situ”.

Haciendo un repaso de los que pueden ser sus platos más tradicionales, comenzamos con los entrantes:

Buffalo wings o alitas de pollo al estilo Buffalo. Se trata de unas delciosas y crujientes alitas de pollo marinadas en salsas especiales, normalmente salsa picante elaborada con mantequilla. Son originarias de Buffalo, Nueva York, de ahí su nombre. Concretamente se comieron por primera vez gracias a los ingeniosos creadores Teresa y Frank Bellisimo, dueños del Anchor Bar que hoy día dirige su hijo Dominic.

Sopa Chowder. Es cualquier variedad de sopa enriquecida con saltocino, harina, y galletas saladas. A menudo puede llevar tomata o maíz. Se piensa que su origen se encuentra en la zona de Rhode Island, donde cada año se celebra una competición en la que todos los participantes se disputan el honor de preparar el mejor chowder de todos.

Crabcake. Se trata de un pequeño pastel salado hecho con carne de cangrejo piacada. Es típico en el estado de Maryland.

Fried Chicken o pollo frito. Más graso que los platos anteriores. Pero si se fríe en un aceite sano y limpio como el aceite de oliva, será mucho más adecuado. Actualmente está muy extendido a lo largo de toda la geografía culinaria del país. Se cree que fueron esclavos afroamericanos, gracias a las especias con las que sazonaban el pollo, quienes hicieron popular este plato.

A continuación seguimos con algunos aperitivos:

Cream cheese o queso crema. Es el queso tipo Philadelphia. Una crema de queso que se utiliza fundamentalmente para huntar en pan o tostadas. A menudo se emplea en la elaboración de postres como tartas de queso.

Galletas de la fortuna. Se suele pensar que son de origen chino, pero es un snack que más tarde se importó a este país por exigencias del turismo. El error puede tener su origen en que su inventor, Makoto Hagiwara, tiene sus orígenes en un país vecino a China: Japón. Pero fue en la ciudad de San Francisco donde nacieron estas graciosas galletitas, que junto con Los Ángeles fueron las dos ciudades donde se dieron a conocer. Como ya sabrán, dentro suelen llevar un pequeño papel en el que reza una pequeña frase a modo de consejo, sátira o predicción del futuro.

Mantequilla de cacahuete. Se trata de un producto bastante graso cuyo origen se remonta a las antiguas civilizaciones mayas y aztecas. En la era moderna, se realizó por primera vez en Australia por Edward Halsey, pero fue cuando la comercializó en el estado de Louisiana cuando tuvo su mayor éxito y aceptación. Comunmente se consume en sandwiches mezclada con mermelada de frutos rojos o con crema de cacao.

Spam: es un muy conocido embutido de cerdo que se vende normalmente enlatado en toda la geografía estadounidense.

Popcorn o palomitas de maíz. Tradicionalmente calentadas en matequilla.

Describimos ahora algunos de los platos principales:

Cheeseburger o hamburguesa con queso. Plato más popular de la cocina norteamericana. Bocadillo elaborado con un filete de carne picada o hamburguesa, acompañada de lonchas de queso que se funden fácilmente. Es usual verlo acompañado de hojas de lechuga, rodajas de tomate, cebolla, bacon o pepinillo.

Cheesesteak. En un sandwich relleno de tiras de carne con queso fundido que se popularizó a comienzo de los 1930’s en Filadelfia.

Chicago Style Pizza. Como su nombre indica es una pizza creada en la ciudad de Chicago (Illinois). Es una pizza de base muy gruesa cubierta de tomate y queso, y cuyos ingredientes principales suelen ser la carne picada y verduras como cebolla y pimiento. Comerla en cualquiera de los restaurantes Giordano’s puede resultar un auténtico placer.

Hot dog y corn dog o perrito caliente. La forma más habitual de comer una salchicha en EEUU es sin duda dentro del panecillo con forma similar a la misma salchicha. Los perritos calientes suelen servirse con mostaza o ketchup. Una variante del perrito caliente tradicional es el corn dog, en el que la salchicha esta envuelta por una masa frita. Van unidos a un pincho de adera que facilita su elaboración.

Gumbo. Muy popular en Luisiana, en el Sudeste de Texas, el sur de Misisipi y el Lowcountry de Carolina del Sur de Charleston, Carolina del Sur y Georgia. Consiste principalmente en dos ingredientes: arroz y caldo. El caldo suele prepararse con antelación y suele ser de marisco o ave. El arroz suele hacerse en el mismo instante de preparación y se suele hacer separadamente del caldo, mezclándose tan sólo en el instante de servirse en el plato. Uno de los ingredientes más usados para su preparación es el quimbombó, importado por los esclavos africanos. Presume de ser el mejor gumbo del mundo, el que prepara la veterana cocinera Leah Chase de 89 años en su restaurante Dooky Chase, en Nueva Orleans (Louisiana).

Sloppy Joe. Bocadillo de carne finamente picada aderezado con salsa barbacoa.

Los platos principales suelen siempre ir acompañados de guarniciones tales como:

Boston Baked Beans o alubias horneadas al estilo de Boston. Es un plato tradicional pos sí solo en la cocina inglesa, pero en la ciudad de Boston tienen un estilo particular de prepararlas con salsa de tomate o salsa Worcestershire. Riquísimas.

Mazorcas de maíz. Muy común en casi todos los hogares del país. Suelen elaborarse pasándolas por la parrilla o sartén, previamente huntadas en mantequilla ligeramente saladas. Algo sencillo y delicioso.

French fries. Las típicas patatas fritas que acompañan casi siempre a las hamburguesas. Suelen ir acompañadas de diversas salsas.

Hushpuppies. Bolas de harina de maíz fritas. Algunas varieddes llevan cebolla o pimiento. Su origen es caribeño.

Entre los dulces y postres de Estados Unidos, se encuentran algunos de los platos más conocidos internacionalmente. Estos son:

Apple pie o tarta de manzana. La “American Pie” por excelencia. Es uno de los símbolos de la nación. A pesar de tener muchas variantes, la receta tradicional se elabora con una base de hojaldre, un relleno de crema pastelera y una cubierta de trozos de manzana.

Brownie. Llamado así por su color marrón, es un bizcocho de chocolate que tiene su origen a raíz de una receta de un bizcocho que salió mal debido a que olvidaron poner levadura para que subiese. Es muy común servirlo con helado, ya que se sirve caliente y hace un contraste maravilloso de temperaturas.

Galletas con pepitas de chocolate. Su nombre lo describe a la perfección. Fueron inventadas por Ruth Graves en 1930, en Massachusetts.

Algodón de azúcar. Muy popular en las ferias del mundo y espectáculos circenses. Son hilos de azúcar enrollados alrededor de un palo. Tiene un tacto muy suave, parecido al algodón, de ahí su nombre.

Donuts o rosquillas. Suelen emplearse como alimento de desayuno. Estos famosos dulces tienen forma redonda con un agujero en medio.

Toffee. Se trata de una crema de caramelo espesa elaborada con nata a partir del carmelo de azúcar. A modo de salsa acompaña a otros dulces o postres.

Pancakes o tortitas. Elaborado con una pasta muy sencilla a base de huevos, leche, harina y azúcar, que se extiende generalmente sobre la superficie de una sartén. Suele servirse como alimento de desayuno.

Tarta de calabaza. Es un postre tradicional hecho generalmente a finales de otoño y principios de invierno, especialmente para Halloween, Día de Acción de Gracias y Navidad.

New York Cheesecake. Es la tradicional tarta de queso que nació en la ciudad de Nueva York, que alardea de su origen desde principios del siglo XX. Aunque tiene muchas variantes, la receta clásica suele prepararse con queso crema, azúcar, huevos y/o claras de huevo, y aromas. Es muy normal que se acompañe con una base de galleta o bizcocho, y una capa de mermelada (normalmente de frutos rojos) en la parte superior.

Hasta aquí el 4 de Julio de Despertando Paladares. Espero que lo disfruten.

En los próximos días les prometo subir un menú casero con algunos de los platos más importantes de la gastronomía de EEUU, con sus respectivas recetas. Hasta entonces pasen un feliz 4 de Julio.

Happy 4th of July!

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El dulce del verano: la Tarta Mojito

Llega el verano a Despertando Paladares. Y lo hace con los aromas más frescos del estío, mezclados en una receta alegre y original. Presentamos la Tarta Mojito. Un dulce inspirado en el famoso cóctel originario de Cuba. Con esto aprevechamos así también para conectar con el artículo anteiormente públicado hace pocas fechas, en el que se trataba la gastronomía cubana. A su vez este dulce de inspiración caribeña es un puro despliegue de estímulos para cada uno de nuestros sentidos.


Ingredientes:

-Para la base:
200 gr. de galletas Bocaditos de Limón;
50 gr. de mantequilla;
Un chorrito de ron blanco.

-Para el relleno:
Un sobre de gelatina neutra;
300 gr. de queso crema;
Zumo y ralladura de tres limas;
100 gr. de azúcar moreno;
½ vaso de ron;
Un vaso de agua;
Un manojo grande de hojas de Hierbabuena.

-Para la cubierta
Un sobre de gelatina de limón Royal;
½ litro de agua;
Colorante verde o 120gr. de guindas verdes confitadas*.

Elaboración:

Para preparar la base, machacar las galletas, añadir la mantequilla fundida y el ron. Mezclar bien hasta conseguir una masa homogénea. Colocar la mezcla en el fondo de un molde desmontable y presionar extendiéndola por toda la base. Reservar en la nevera.

Para hacer el relleno, poner a calentar el ron, el agua y el azúcar; remover hasta que el azúcar esté completamente disuelto. Añadir la hierbabuena, el zumo y la ralladura de las limas, hervir a fuego suave durante 20 minutos. Dejar enfriar y colar.
Volver a calentar un poco y disolver la gelatina neutra, añadir el queso y remover hasta que esté todo bien mezclado. Verter la mezcla sobre la base de galletas y meter en la nevera hasta que cuaje.

Para hacer la cubierta, disolver la gelatina de limón en 250 ml. de agua hirviendo, remover hasta que esté completamente disuelta. Añadir 250 ml. de agua fría y remover. Poner unas gotas de colorante verde y dejar enfriar.

*En mi caso, prefiero usar las guindas verdes como colorante, puesto que es más natural y el color verde es precioso. Para ello se deben triturar las guindas con un poco de su almíbar. Disolver la papilla resultante en la disuloción de gelatina, sustituyéndola por el colorante.

Verter sobre la crema ya cuajada y mantener en la nevera. Se aconseja consumir al día siguiente de su elaboración.

Espero que les haya gustado la receta y no duden en probarla. Sin duda, con ella, sorprenderá a sus visitas.

Qué aproveche y… ¡Salud!

Al son del sabor

Con la dulzura que Tito Puente y Celia Cruz le cantaban a su patria; con el cariño que le ponían a los versos del poeta José Martí; con la melancolía de los muchos artistas que añoraron su tierra… con esa misma dulzura trataré de contaros algo sobre la gastronomía de Cuba.

Desde sus orígenes, la cocina cubana ha sido el resultado de la confluencia de las mismas culturas que que acogía la isla hasta su nacionalización en el siglo XIX. La amalgama de tradiciones españolas, aborígenes y africanas conforman una gastronomía que se disfruta con cada uno de los sentidos.

Cuba es un país con don de gentes, carismático. Desde mi humilde punto de vista, su gastronomía no sólo vive en sus platos, sino que va más allá. Su gastronomía también vive en sus calles, en la salsa, en los puros habanos, que para los fumadores cierran un magnífico banquete; en sus rones majestuosos…

En el corazón de Cuba laten los sabores de su plato nacional: el ajíaco criollo, un plato que nace en el campo con ingredientes muy básicos. Se emplean carnes como el tasajo (una especie de carne ahumada o cecina), carne de cerdo y carne de ternera y tocino; y vegetales variados como el plátano, el maíz, el ñame, la yuca, el boniato, calabaza, cebolla y ají, entre otros. Se prepara una de las mejores sopas del mundo con estos ingredientes.

Para degustar los platos más exquisitos de la isla, no es necesario asistir a restaurantes lujosos, de hecho, pocos encontrará. En las propias casas particulares, los dueños ofrecen normalmente comidas caseras, casi siempre desayuno y cena. Es el primer lugar recomendado para comer bien y a buenos precios. La comida ofrecida es la típica cubana: comida “criolla”. De forma orientativa, los desayunos continentales, muy copiosos, a base de zumos naturales, ensaladas de frutas, tostadas con mantequilla, huevos, sandwiches, leche y café cuestan unos 4 CUC (1 CUC es equivalente a 1 dólar americano). Las cenas constan de ensalada, arroz congrí (un delicioso arroz preparado con judías negras o frijoles), un plato fuerte de carne de cerdo con yuca, y postre, todo en abundantes cantidades.

Decía que resultaría difícil encontrar restaurantes muy lujosos en Cuba, ya que, los restaurantes en Cuba son muy económicos, debido a que son estatales y los precios de los alimentos adquiridos en pesos cubanos y la mano de obra es muy barata. Se puede comer por 3 CUC en restaurantes decorados con maderas preciosas, manteles y servilletas de tela y amenizados por un pianista. Hay muchos restaurantes interesantes según la zona:

-En la zona de Vedado, el restaurante La Roca es toda una eminencia. Puede comer platos combinados por 4 CUC, en un ambiente de elegancia decorado de una forma de lo más refinada, con espectáculos incluidos. El único “pero”, es el tiempo que tardan en servir. Sin embargo, esto es Cuba, un país sin prisas.
Además de La Roca, la Cafetería del Hotel Habana Libre, es recomendable por sus bocadillos calientes, riquísimos y de buen tamaño. Aquí podrá degustar del popular sandwich cubano, un bocadillo deliciosos elaborado con pan cubano y cuyo interior se rellena con carne de cerdo frita, queso, pepinillo y, a menudo, mostaza. Cada vez más, este bocado se extiende por numerosos países del mundo a modo de comida rápida.

En Habana Vieja, el restaurante Prado y Neptuno sirve comida cubana e internacional y barra donde se pueden degustar todos los cócteles típicos cubanos. Entre sus platos más tradicionales se encuentran la extraordinaria armonía de sabores que conviven en un plato de yuca con mojo; la sencillez de un plato completísimo con un sinfín de sabores: la ropa vieja, que se prepara con carne de ternera y distintas hortalizas; o el famoso e internacional arroz a la cubana, un plato de arroz con salsa de tomate al ajo, servido con huevos fritos. Este último es un plato muy conocido fuera de Cuba, sobre todo en España, sólo que suele diferir bastante al original. En Cuba suele prepararse además con plátanos y se puede acompañar de yuca frita.

Otra parte fundamental de la gastronomía cubana son sus cócteles. Únicos en el mundo, sólo en Cuba encontrará bebidas tan sorprendentes como gratas al paladar. Y es que hablamos de la cuna del ron. Tanto en lujosos hoteles tipo resorts, como en divertidos bares dentro de la ciudad, encontrará agradables formas de disfrutar de los cócteles más famosos del mundo. Sólo el hecho de sentarse en una terraza y observar a la gente, ya es un entretenimiento. Los cubanos son muy cultos y cualquier conversación es muy satisfactoria. Por las mañanas se puede acudir a las piscinas de todos los grandes hoteles con un pase de comida.

En la Habana y cualquier ciudad de la isla, existen un gran número de discotecas donde se hacen espectáculos en vivo. En Vedado recomiendo el Turquino en la última planta del Hotel Habana Libre, pero hay muchas. De fama internacional es la sala de fiestas Tropicana, los autobuses salen desde varios hoteles. Tanto en un lugar como en otro, disfrute y goce -siempre con moderación- de una lista de los más populares cócteles cubanos: el daiquiri, de ron, limón, azúcar y licor marrasquino; el mojito: ron, hojas de yerbabuena, limón, azúcar y agua de soda; cubalibre, con ron, coca-cola y limón; el ron Collins, a base de ron, limón, azúcar y agua de soda; o el telegrama: de ron y licor de menta.

Para divertirnos en Cuba, nos referimos obligatoriamente a bailar; cualquier cubano baila salsa de un modo que cautiva.

Y con esto cerramos un nuevo artículo que espero, les haya sido de su agrado.

Hasta la próxima. Y como dijo Celia: ¡Azúcar!

Paladares románticos

En esta ocasión Despertando Paladares quiere celebrar san Valentín con vosotras y vosotras. Intentaremos sugerir algunas ideas interesantes a aquellas personas que quieran sorprender a su pareja con un plato especial. Lo haremos como siempre, con un mapa en la mano. Esta vez hago un breve recorrido por las ciudades del mundo que, en mi humilde opinión, tienen un mayor romanticismo y un encanto especial. Cada ciudad viene acompañada con una sencilla receta tradicional con la que usted podrá sorprender a su amado o amada, o simplemente a aquella persona especial a la que le apetezca decir te quiero con algo más que palabras…

Comenzamos nuestro recorrido a las veinticinco ciudades más románticas:

Veinticinco: Oporto

Al norte de Portugal, y al oeste de la Península Ibérica, encontramos una perla en el Atlántico. Oporto es conocida como la ciudad de los puentes. Pasear por ella, es pasear a través de la historia y de todos los pueblos que vinieron a quedarse en su día, dejando una imborrable huella.

La sugerencia culinaria de Oporto es la francesinha, que consiste en una tostada de pan blanco, rellena con diversos tipos de embutidos y carne: jamón cocido, chorizo, mortadela, un filete de cerdo o de ternera. Luego se recubre de lonchas de queso, se gratina y se sirve regado por una salsa picante (hecha a partir de cerveza y tomate). Se trata de un plato contundente y que se acostumbra a tomar después de una noche de juerga, o, si lo prefieren, después de una noche de amor desenfrenado.

Veinticuatro: Rotorua

Para los que buscan rodearse de una naturaleza de contrastes encontrarán en Rotorua (Nueva Zelanda) una enigmática ciudad con los paisajes más caprichosos. Casi indescriptible, en Rotorua encontrarán desde verdes prados, hasta campos de géiseres, pasando por una costa paradisíaca. Disfrutarán con su pareja en sus aguas termales naturales, en uno de sus maravillosos balnearios.

La receta sugerida por Rotorua es, el colonial goose, una pierna de cordero cocinanda con miel y frutas secas: melocotón, y posteriormente marinado en vino tinto, todo ello al horno.

Veintitrés: La Habana

La capital de Cuba siempre es un destino acertado para ir acompañado de tu pareja. Corazón latino, la cuna de la salsa; la pasión recorre las calles de La Habana. Una cocina de contrastes nos envuelve el paladar y nos hace disfrutar.

Un plato que de buena muestra de ellos es la piña sorpresa, usada tanto como entrante o como postre. La fruta en Cuba es sinónimo de pasión. Se trata de una sencilla receta que se prepara quitándole las hojas a la piña, cortando por debajo de la corona de la fruta en forma de zigzag, terminando donde se comienza. Hay que vaciar la fruta y rellenar la cavidad de la piña y el resto de frutas (unas cinco diferentes), maceradas con ron blanco e hierbabuena.

Veintidós: Odense

Ciudad danesa con un encanto particular. Ciudad de sueño de princesas. Pasear por aquí puede convertirse en un auténtico sueño de enamorados. La receta que nos ofrece esta ciudad son los gravlax, un gustoso aperitivo de salmón ahumado, tradicionalmente servido sobre una especie de tosta crujiente acompañada de eneldo y unas gotas de mostaza.

Veintiuno: Salamanca

“Salamanca tierra mía, de arte y sabiduría, eres joya sin igual”. Así reza una coplilla de está ciudad española y castellana. No hace falta más que pasear por sus bellas calles, por su plaza mayor o por el huerto de los enamorados de Calixto y Melibea para darse cuenta de la ternura de esta ciudad. A la hora de comer, que mejor que hacerlo disfrutando de un plato de jamón serrano de Guijuelo.

Veinte: Praga

La joya centroeuropea. Nos encontramos en la República Checa. Praga es conocida sobre todo en Europa por su belleza sin par. En su cocina, el plato más popular, es el cerdo asado con pasta y col, que es considerado el plato checo más representativo.

Diecinueve: Nairobi

El corazón de Kenia y de África. A muchos se les pasará por alto catalogar Nairobi de ciudad romántica, no obstante, Nairobi posee la fuerza y la pasión africana, en la que lo mismo podemos hacer un safari que lo mismo gozar de una cocina aromática en la que destacan cualquiera de sus pescados frescos, como la trucha, cocinada con una mezcla de mantequilla, chiles rojos, ajo, zumo de lima, coco rallado, cilantro fresco y pimentón.

Dieciocho: Estambul

Entre dos continentes encontramos Estambul. Exótica y pasional. La ciudad más importante de Turquía posee una de las gastronomías más aromáticas que existen en el mundo. El kebab es el plato más internacional de la cocina turca. A veces, lo sencillo, también puede resultar romántico.
Si lo hace recorriendo sus calles repletas de vestigios de sus diferentes culturas, comprobará que ha hecho una de las mejores elecciones para pasar este día. Sólo la iglesia de Santa Sofía o la Mezquita Azul, darán buena cuenta de ello.

Diecisiete: Nueva York

Sobran las palabras cuando hablamos de la Gran Manzana. Mundialmente conocida, es uno de los mayores atractivos turísticos del mundo. ¿Romántica? Compruébelo usted mientras paladea una New York cheese cake, mientras pasea por Central Park.

Dieciséis: Rangún

En efecto, la capital de Birmania no podía faltar en la exclusiva lista de ciudades más románticas. Sin duda un estilo diferente con corazón budista. ¿Se atreve usted a que la gelatina de algas sea su plato romántico en este día? Por probar…

Quince: Bali

Un mágico panorama nos descubre esta isla de Indonesia. El paraíso de una bella isla, combinado con el exotismo y su monumental cultura. La mayoría de los platos se sirven acompañados de una salsa llamada sambal, hecha con chili al rojo vivo. El tupat es un aperitivo, que es arroz cocido en hojas de coco. Un una pequeña degustación de la afrodisíaca isla de Bali.

Catorce: Ljubljana

Parece haber sido sacada de un cuento de hadas. La capital eslovena, blanca y tímida, pero con un corazón puro, conquistaría a las almas más frías que se acercaran a ella.

Los mismos platos son un punto de partida para el gran número de nuevas búsquedas y la creación de un variado abanico de sabores. Desde las originales sopas y gachas de trigo sarraceno hasta los platos con carne y los deliciosos postres. La frika es una especie de tortilla o revuelto con huevo, queso y cortezas de cerdo muy sabrosa ideal para compartir en un bonito día.

Trece: Curaçao

Isla caribeña, al norte de Brasil y Venezuela. El ardiente ritmo de Curaçao penetrará en la pareja de enamorados y vivirá siempre en ellos.

En lo referente a su gastronomía, el dulce se encuentra en los besos de merengue, hechos con azùcar y clara de huevo.

Doce: Budapest

El tesoro de Hungría. “Budapest, ciudad más hermosa del Danubio”. Con esa frase describe Budapest el escritor polaco Claudio Magris. El Danubio, fuente de inspiración para numerosos artistas, separa con su inmensidad Buda y Pest, dos grandes ciudades que hoy se unen para formar una de las capitales europeas de mayor importancia. ¿Servirá de inspiración también a los enamorados? La respuesta es obvia.
Si tenemos que elegir el plato más común de Hungría, éste sería la sopa goulash. Esta sopa consta básicamente de carne, verduras y, cómo no, paprika.

Once: Túnez

La lista de los lugares interesantes de Túnez haría justicia a un país el doble de grande. Desde los poblados de la edad de piedra, cerca del oasis de Kebili, hasta sus paisajes exuberantes, han visto más acción que todos los países de África juntos. Después de viajar unos días, cualquiera estará de acuerdo en que dejar volar la imaginación en las famosas ruinas romanas de Cartago es casi inevitable, mientras que si holgazanea un día en las playas de la costa septentrional se preguntará qué buscaba Aníbal lejos de Túnez. Un paseo en camello también puede ser algo interesante que hacer. Tres mil años de historia convencen a cualquier visitante… o enamorado.

El baklavá, es un pastel elaborado con una pasta de nueces trituradas, distribuida en la pasta filo y bañado en almíbar o miel, típico como regalo entre enamorados.

Diez: Bora-Bora

Isla más exótica del Pacífico, centro de la Polinesia Francesa. No al alcance de todos, sí es un destino soñado por todos. El paraíso que encierra esta isla no se puede transmitir con imágenes. Se podría decir que su belleza es infinita. La isla de Bora Bora descansa sobre la que está considerada probablemente la laguna más hermosa del mundo, una inmensa piscina de agua cristalina que deja ver toda una sucesión de tonalidades azules y turquesas del fondo marino.

También a los enamorados les gusta disfrutar de un buen cóctel, y el banana coralia, compuesto por plátanos frescos, zumo de limón, almíbar de fresa y nuez de coco, puede ser una excelente elección.

Nueve: Cartagena de Indias

Cartagena de Indias: heroica, una ciudad aventurera, con la que disfrutas de la historia, de las playas, de los restaurantes… acogedora. Una ciudad orgullosamente colombiana, y por encima de todo, romántica.

La bandeja paisa es una mezcla de frijoles, huevo, carne, arroz, plátano, chorizo, chicharrón y patatas, típica de esta zona.

Ocho: París

“Ciudad del amor”, y eso lo resume todo. Subir a la Torre Eiffel, dar un paseo por el Sena, descubrir el Louvre, la catedral de Notre Dame o la Saint Chapel, o simplemente ir de compras… cualquier cosa que hagamos acabará enamorándonos en esta ciudad.

La sugerencia culinaria, para enamorados, de la ciudad: sin duda, un buen crepe de chocolate.

Siete: Irkutsk

Una gran desconocida, pero si de algo presume esta ciudad siberiana, es de ser romántica. La belleza helada de esta ciudad tiene un corazón que late desmesuradamente. Pruebe a conocerla. Le sorprenderá.

Lo que hay que tratar de probar en Irkutsk es bliny, que es el nombre de tortitas rusas. Están hechos de pasta con huevos, y con frecuencia tienen deliciosos rellenos en el interior, como el requesón, mermeladas y frutas al horno.

Seis: San Luis de Potosí

Un destino lleno de misticismo que envuelve tus sentidos y te remonta a un pasado cargado de romanticismo y a un surrealismo creado a partir de los sueños.
Las tradicionales enchiladas potosinas son una elección magnífica para una comida romántica al más puro estilo mejicano. La masa se tiñe con chile colorado, haciendo tortillas muy delgadas; se les pone queso, chile, todavía crudas se doblan y se cuecen. Se sirven con cebolla picada.

Cinco: Venecia

Nos hallamos ante los canales más románticos del mundo. ¿Qué pareja de enamorados se resistirá a un paseo en góndola?
La amplia gastronomía italiana es extraordinaria y con ella la compañía casi pasa a segundo plano. Sin duda aconsejo el brioche veneciano relleno de crema ricota dulce, adornado con una guinda confitada. Un manjar sólo disponible en carnavales.

Cuatro: Kyoto

La flor de almendro de Japón. Una belleza sublime llevada hasta sus extremos con finísima elegancia. En Kyoto el romanticismo se transforma en la persona que la pasea.

Una degustación de varios tipos de sushi servirá para despertar el deseo en los amantes de esta cultura milenaria.

Tres: Agra

Ciudad en la que se halla construido el templo que encierra la historia de amor más famosa en cuanto a una construcción se refiere: el Taj Mahal. Agra está fuera de toda discusión como ciudad idílica.

Deleite su paladar con un poco de naan, un pan plano con curry elaborado de harina de trigo y generalmente sin levadura.

Dos: Roma

Si vas a Roma, te enamoras de Roma. Así pues, ¿cómo no enamorarte en esta ciudad? Si no vas con tu pareja de visita, no te preocupes, es posible que el amor llame a tu puerta si vas a conocerla. Fontana di Trevi, Piazza Spagna, Piazza Navona, Colosseo… suspirar nunca se hizo tan imprescindible.

¿Qué deseas probar? Cualquier tipo de pizza o pasta en el lugar adecuado, hará de tu cita uno de los momentos más especiales de tu vida.

Uno: Sevilla

Sevilla es una mujer
que dio a luz
un corazón romántico,
Unos pisan sus calles
yo recorro su laberinto
para amarla,
Sevilla tiene celos
y ha borrado de mi corazón
cualquier otro nombre,
Ha prendado en mis ojos
la imagen de sus flores,
Ha llenado mis ansias
con su perfume de azahar,
Ha querido
atraparme con su calma
cuando busco
la bravura del mar,
Cuando aferro mi mano
a la vela
buscando la mar alta
su río me grita:
¡te espero!
No ha dejado de entregarme
su pasión,
que late por debajo
como lava subterránea,
Sevilla tiene todavía más celos
cuando paseo a mi amor por sus calles
agarrando su cintura,
Cuando la voz de su poeta
me sirve para cantar
aún más amor,
Y Sevilla no sabe
que el viento
me lleva más allá de Sevilla
Para no morir,
como su poeta, de amor…
destruyendo esta prisión de belleza
este derrame de gracia,
Me alcanza la altura
de mas allá de las nubes
para decir:
¡Despierta!

Como en Sevilla, en pocos lugares se come. Un gazpacho, una tortilla de patatas, un solomillo al whisky… o un tocino de cielo como postre, son sólo unas pocas de las sugerencias que ofrece esta ciudad, mágica, soberana y romántica como ella sola.

Espero que hayan disfrutado con esta nueva entrada, tanto si son románticos como si no lo son. Les espero en el próximo artículo. ¡Feliz san Valentín!

Un beso a todos y a todas.

Dedicado a esa persona especial que me inspiró para hacer este artículo.

El despertar tailandés

Por vez primera, Despertando Paladares viaja a un país cuyos días se resumen principalmente en amaneceres y anocheceres. Tailandia, en efecto; país cuyas raíces culinarias se han ido abriendo poco a poco al mundo, dándose a conocer, hasta llegar al punto de posarse sobre los paladares más exigentes del mundo. Sabores y aromas intensos que aterrizan sobre ingredientes comunes y tradicionales, es el principal rasgo de su tradición culinaria.

Tailandia es un país de grandes tradiciones y de una gran hospitalidad. Rasgos que facilitan al viajero sin duda, el disfrute de un buen comer. El sabor de la comida tailandesa viene caracterizado por los cuatro grupos de sabores fundamentales: amargo, salado, ácido y dulce. A estos cuatro le añadimos uno extra: el picante, valor añadido de muchos platos.

Como la mayoría de países asiáticos, la elaboración de platos en Tailandia, suele ser fácil y se realiza con ingredientes naturales y muy comunes. Los tailandeses prefieren la cocción como método de cocinar y este es sin duda el método más típico de preparar comida tailandesa. Desde hace muchos años la cocina tailandesa se preparaba en cuencos de barro para hervir sus alimentos, pero a pesar de lo que ha evolucionado las técnicas de cocina, después de muchos siglos, algunos métodos típicos de elaboración de sus alimentos siguen siendo los mismos. El empleo de la parrilla es también fundamental en esta cultura en un país que es fundamentalmente boscoso, y por lo tanto donde la madera es la principal fuente de combustión para encender un buen fuego y asar los alimentos.

Con esto, ya sabemos algunas de las claves de la gastronomía tailandesa y hemos hecho mención al protagonismo de unos sabores muy acentuados. Estos sabores se concentran la mayoría de las veces en forma de salsas. Para los tailandeses sus platos no se conciben sin utilizar alguna de ellas. Buen ejemplo de ello son, por ejemplo, la salsa Satay -elaborada con coco, cilantro, curry, cúrcuma y azúcar-; la salsa de maní -con curry rojo, leche de coco, comino, cacahuetes, semillas de cilantroy azúcar-; o la famosa salsa Thai, ya presente en la mayoría de supermercados occidentales -preparada con aceite de girasol, puerros, jengibre, leche de coco, cáscara de limón y caldo de pescado-.

Pero es ahora cuando debo mostraros y acercaros, dentro de lo que cabe, Tailandia, a vuestros paladares. Para ello recorreremos brevemente su geografía, y nos detendremos en aquellas zonas donde nos sea más propicio el gozo y disfrute para nuestras papilas gustativas.

Chiang Rai y Chiang Mai

El norte tailandés no es el destino prioritario, a veces, del turismo. No obstante, Chiang Rai y Chiang Mai son dos de sus principales ciudades y dos de las ciudades más bellas, y perfectas para conocer la cocina del norte del país. El norte está claramente influenciado por Laos (ya una parte de la población es de origen laosiano). Es muy típico el arroz pastoso, khau niau, que se come con las manos, haciendo pequeñas bolas que se mojan en las salsas. La comida Tailandesa varía según la región. El noreste es conocido por el lab, carne de cerdo, o, a veces pollo triturado y especiado; y por gai yang, pollo a la parrilla en una salsa con especias y dulce.
Es en Chiang Mai donde se puede probar la mejor cocina tailandesa, ya que es la cocina del norte la que goza de mayor popularidad entre sus habitantes. Chiang Rai que se encuentra en la provincia situada en el extremo norte del país, es la ciudad más importante del norte de Tailandia. En ella encontraoms lugares ideales para practicar meditación o pasear en bicicleta. Algunos de los platos mas típicos de esta parte del país son: la sopa agridulce de langostinos, el curry verde con pollo, o el famoso phad thai que se elabora con fideos fritos acompañados de brotes de soja en un caldo de pescado, jugo de lima, guindillas, tamarindo y azúcar. A veces se acompaña con trozos de pollo o gambas.

En esta zona del país, podrían hospedarse sin duda en un lugar que recoge a la perfección toda la cultura de la región: el hotel Katiliya Mountain Resort & Spa Chiang Rai, complejo de montaña, cuenta en todas sus suites con vistas panorámicas. En las antiguas y exóticas ruinas se vislumbra la belleza y la magnificencia de la olvidada civilización Lanna, de 800 años de antigüedad. En lugares como éste se disfruta del más refinado confort y la famosa hospitalidad del norte en un entorno salvaje y cargado de aventura. El complejo ofrece una experiencia gastronómica excepcional al aire libre. Disfrute de una cocina refinada al fresco, donde los chefs han creado un delicioso menú para el desayuno, el almuerzo y la cena.


Bangkok

El centro de Tailandia está considerado en cuanto a variedad, como la más rica de todas las regiones. Allí se encuentra Bangkok, que es la provincia más poblada y la de mayor densidad de población. El estilo culinario propio de Bangkok está caracterizado por la constante búsqueda de platos a gran altura para los paladares más exquisitos. Por eso la gastronomía de la capital se caracteriza por una mayor sutileza y delicadeza de sabores que en otras regiones, y por una presentación aún más refinada, que hacen de estos platos auténticas obras de arte. Bangkok es la ciudad más cosmopolita del país, y por eso la variedad es tan amplia. Sólo en el centro de la ciudad, existen más de un centenar de restaurantes con los platos más típicos y aromáticos del país. Pero inolvidable le resultará al turista degustar los platos más típicos y más sorprendentes, si lo hace en el restaurante Sirocco, en el Hotel Lebua at Dome, situado en la State Tower de Bangkok. Se trata, nada más y nada menos, que del restaurante al aire libre más alto del mundo, concretamente en la 63ª planta de la torre. Les aseguro que su estancia en la ciudad será aún más inolvidable si cabe, si se dejan pasar por este sorprendente lugar.

No hay horarios para las comidas en Bangkok. Los tailandeses aprovechan cualquier parada para tomar un tentempié y el mediodía se junta con la cena en los cientos de puestos que pueblan sus aceras. La comida tradicional de esta región consiste en un plato de arroz con verduras salteadas, pescados frescos de sus ríos, y la famosa ensalada de huevos saladas, que se prepara con chiles rojos, cebolla tierna, y zumo de lima. Uno de sus postres favoritos es la banana frita.

Phuket y el sur

Si existe un lugar atractivo para hacer turismo en Tailandia, sin duda alguna es la región sur, que cuenta con multitud de millas de litoral; un litoral con cientos de playas paradisíacas donde la isla de Phuket es la joya de la corona.

El sur tiene como base de su tradición culinaria el pescado y el marisco, claro está. La comida aquí es más picante. Abundan los cocoteros, así, no es raro que su cocina esté basada en la gran utilización del coco, con influencia malaya e indonesia. Los tailandeses del sur utilizan la leche de coco para elaborar sopas y curry. También hay una gran influencia islámica en muchos de sus platos que son de orígenes musulmanes, más en concreto se destaca el khao mok kai, que es un pollo marinado con arroz al azafrán. El aceite de coco es muy utilizado en Tailandia para freir. El coco fresco es muy utilizado tanto en platos dulces como salados. En esta parte de Tailandia se utilizan mucho los sabores agridulces y los platos con frutas. Las avellanas, los litchis y las piñas, son algunos de los frutos principales. Uno de sus platos más consumido son las avellanas tostadas con coco.

Con tanto plato exótico, si uno quiere acabar con un buen postre, esté en la región que esté, debe pedir sin duda el helado frito. La magia de este postre radica en el contraste de lo muy frío con lo muy caliente. Una elaboración muy curiosa para uno de los postres más curiosos de la nación.

Como han podido observar, Tailandia no es un país que pase de desapercibido a ninguno de los cinco sentidos, y así esperamos que hayamos podido transmitirlo, aunque sea a una pequeña escala.
Y no se preocupen si Tailandia aún no es una posibilidad al alcance de su bolsillo. Mientras tanto disfruten leyéndola y paladeándo sus platos.

¡Hasta pronto!

De norte a norte, Italia.

Al hablar de cocina italiana, tal vez lo estemos haciendo de la gastronomía más popular del mundo. Porque cuando uno habla de pastas y pizzas, está hablando del corazón italiano. Estamos hablando de una amplísima variedad de platos que resultaría muy difícil hablarles de todos ellos en un único artículo. Es por eso por lo que hoy, en Despertando Paladares, acercamos al lector, la primera parte de ella: el norte.

Como mencionaba, si hablamos de pasta o pizza estamos hablando de un auténtico símbolo del país. No se concibe el término Italia, sin que pensemos en estos platos tan famosos a lo largo y ancho del globo. Y, si bien es cierto que en cada región del país encontramos una gran diversidad dentro de los mismos, es conveniente aclarar, que las recetas son modificadas de un pueblo a otro, pero casi siempre con el mismo resultado: maravilloso.

En esta ocasión vamos a conocer los platos más interesantes que podemos hallar en las regiones de Liguria, Piamonte, Valle D’Aosta, Lombardía, Trentino, Véneto y Friuli-Venecia Julia.

Liguria

Con capital en Génova, Liguria es una región arraigada a sus propias costumbres, pero también sus habitantes han sabido captar las influencias de otras zonas vecinas. Sus platos más tradicionales tienen un fuerte carácter. La salsa pesto es la protagonista. Una salsa que acompaña pastas, y, en ocasiones, pizzas, es la seña gastronómica más importante de la región. Se elabora con albahaca, o mejor aún, con albahaca genovesa, que le da ese color verde tan bonito y llamativo; con aceite de oliva extra virgen, de los propios olivares de Liguria; piñones, a menudo provenientes de la zona de Pisa, en la Toscana; queso parmesano, insustituíble; queso pecorino, un queso de oveja curado; ajo, a ser posible de tipo Vessalico, una variedad cultivada en las zonas más cercanas a Francia, de sabor más suave; y sal marina gruesa, cómo no, del Mar de Liguria. Las pastas a las que acompaña suelen ser los trenette o los linguine, parecidos a los espagueti.
Sin embargo, otras recetas son dignas ser probadas, como la torta pasqualina, típica en Semana Santa, y que se trata de una especie de tarta salada (existen dulces) que se hace con capas de hojas muy finas de masa de harina y aceite de oliva, y rellenas de verduras como pueden ser espinacas, acelgas, alcachofas, variedades de lechuga, etcétera.
Allá por el Valle de Nervia, zona de Ventimiglia, muy cerca de Niza, encontramos un rico platillo llamado barbagiuai, consistente en raviolis rellenos de queso ricota y calabaza, un contraste de sabores espectacular. Pero lo singular, es que estos raviolis son fritos. Delicioso.

Piamonte

Su capital, y ciudad más importante es la bella Turín. Cuneo o Novara son otras ciudades en las que se debe parar para reposar el paladar. Piamonte también cuenta con su producto estrella. Esta vez lo encontramos en el apartado de la repostería. Nos referimos a la gianduja, un tipo de chocolate elaborado con crema de avellanas. De él proceden una enorme cantidad de bombones y chocolatinas, entre ellos, el más típico de la región, el gianduiotto, con forma de barco del revés.
Otro dulce que sobresale, pero en la ciudad de Alessandria, es el lacabón, un caramelo en forma de tubo, elaborado con miel y azúcar o clara de huevo, típicos en las fechas de San Antonio y Santa Lucía.
El plato principal es el risotto, receta bien conocida a base de arroz y múltiples ingredientes, entre los que suele encontrarse la nata y el queso grana.

Valle D’Aosta

Región puramente alpina, limítrofe con Francia y Suiza. Gastronomía de montaña. Valle D’Aosta es más conocido por productos por separados, más que por sus platos. De la actividad ganadera se produce el tocino de Arnad, el cual tiene su propia fiesta en dicha localidad; los jamones de Bosses; o el queso Fontina, un sabroso queso de leche entera de vaca. De su agricultura destacan los cultivos de manzanas (fruta que también posee su propia fiesta en Gressan), peras y vid, cuyas uvas producen estupendos vinos, siendo el Valle D’Aosta el único con denominación de origen.
De la apicultura se obiene una de las mieles con mejor reputación, en la localidad de Châtillon, donde se elaboran mieles como las de castaño, tila o diente de león.
No obstante hay platos propios de la zona que, naturalmente se elaboran con estos maravillosos productos: como la sopa al estilo Valpelline, a base de pan y queso fontina. O sus deliciosos dulces de miel.

Lombardía

Milán por bandera, pero son muchas ciudades y pueblos importantes los de esta región, donde el risotto tiene el principal papel. El más conocido es el risotto alla milanese. Un arroz condimentado con azafrán (de ahí su color amarillo) y elaborado con panceta o grasa de cerdo y riñones. También se suele emplear la mantequilla o el vino de Marsala, además de queso parmesano.
En cuanto a la pasta, son famosos los tortelli di zucca (raviolis rellenos de calabaza), o los tortelli amaro di Castel Goffredo, típicos de esta localidad de Mantua.
El postre, el panettone, bizcocho navideño elaborado con mantequilla, diversos frutos secos, fruta confitada o chocolate.
El viajero debe saber, que no puede irse de Milán sin probar los helados. Es cosa sabida, que en Italia se hacen los mejores helados del mundo. Yo, además, opino que los mejores se encuentran en Milán, y en Bolonia les hacen la competencia. Una heladería recomendable, es la cada vez más internacional, Gelateria Grom. Sus helados son totalmente artesanales y sus sabores, únicos. El helado de melón, una obligación; el de chocolate y el de mango, una recomendación. Definitivamente, no se trata de cualquier cosa.

Trentino – Alto Adigio

Con Trento como capital, Trentino es una región con influencias austríacas. Así el gröstl es una de sus recetas más tradicionales. Es un plato con patatas, carne de cerdo y cebolla salteados con mantequilla y condimentados con sal, cominos, pimienta, albahaca y perejil. Normalmente se sirve con un huevo frito o estrellado.
La región de Bolzano aporta el queso Toblacher, queso de vaca semiduro y semipasteurizado con una forma rectangular característica.
En dulces destaca el zelten, un bizcocho navideño que se elabora con frutos secos y fruta confitada.

Véneto

Verona, Padua y la capital, Venecia, forman un triángulo culinario casi perfecto. Son ciudades con apetito, donde el buen gusto sabe asentarse. Dos quesos con denominación de origen aporta Verona: el Asiago, de Vicenza, y el Monte Veronese.
En los restaurantes de Padua o Treviso podremos paladear una pasta típica, llamada bigoli con l’anatra (bigoli con pato), unos gruesos espaguetis con carne y grasa de pato.
Pásese a conocer la pequeña localidad de Cologna Veneta, lugar de nacimiento de Giovanni Rana, mítico cocinero del que puede saber más en la sección “Personas” de esta página.
Y, en Venecia… ¡Ah! bella Venecia. Pasear por tus calles y canales no tiene precio, y aún más si se hace en carnavales, disfrutando de un cálido sol post-invernal, y más aún si la recorres con uno de sus dulces o chocolates que con tanto cariño y mimo se elaboran. Sin duda aconsejo el brioche veneciano relleno de crema ricota dulce, adornado con una guinda confitada. Un manjar. ¡Pero sólo está disponible en carnavales!

Friuli – Venecia Julia

En la cocina de Friuli Venecia Julia se nota la influencia de la cultura eslava. Se basa principalmente en recetas simples con carnes, lácteos, embutidos y legumbres con las que son creadas sabrosas especialidades.
En Udine, podemos probar platos característicos como son la polenta; la “porcina”, compuesta de carnes de cerdos hervidas y embutidas, servida con chucrut y mostaza; y sopas de hortalizas y legumbres. El producto típico por excelencia es el jamón de San Daniele.
El postre regional más difundido es la gubana, un arrollado de masa rellena de fruta seca. Exquisitos también son los strúdel y las tartas de fruta.
Rica producción de vinos de alta calidad, tintos y blancos se unen a los gustosos platos tradicionales.
Friuli – Venecia Julia es también famoso por la producción de aguardientes.

En futuros artículos Despertando Paladares os volverá a deleitar con platos de otras zonas italianas, y, por supuesto, de todo el mundo. Mientras tanto, les dejo que “lecto-paledeen” estas líneas.

Arrivederci!

Argentina: sabor a tango

Nos posamos por vez primera fuera del continente europeo para aterrizar en el continente americano. Nos encontramos en Argentina, una tierra donde resulta muy fácil hacer gozar al paladar. Gastronomia argentina, pasional como un tango. Gastronomía argentina, única entre únicas. Es decir, estamos ante una gastronomía rica, entre otras cosas por el aporte de los productos típicos y originarios del continente; pero a la vez distinta al resto de países sudamericanos por su notable influencia europea. En Despertando Paladares intentaremos acercar un poco del conocimiento gastronómico de la cultura argentina, y veremos más allá de la cocina criolla y sus fabulosas carnes, y lo llevaremos hacia el comedor de nuestros lectores.

Noroeste y Cuyo

Comenzaremos nuestro recorrido por el noroeste del país, más concretamente en Jujuy, tierra con platos tan coloridos y variados como los famosos cerros de la región, los Cerros de los Siete Colores. Su cocina se ve influenciada por los pueblos bolivianos y chilenos. Los quesillos de San Antonio, es el primer manjar que debemos probar al pasar por este lugar. Se trata de un tipo de queso muy bueno, tierno y fresco. Asado es recomendable. El charqui es otro producto interesante a probar. Se trata de carne seca en sal, una especie de cecina con condimentos como ají o pimentón.

Sin embargo, moviéndonos por el noroeste, ya en Cafayate (provincia de Salta) es necesario parar sólo para probar sus magníficos vinos. Para el amante del buen vino, será un placer visitar las bodegas. Si seguimos en dirección sur, llegaremos a San Miguel de Tucumán, dónde el queso Tafí es uno de los estandartes culinarios, y no sin razón. Pero además, después este aperitivo, qué mejor cosa que hacer, que degustar un sabroso pastel de choclo. El choclo es llamado al maíz tierno, el cual es molido para realizar una pasta que posteriormente es mezclada con carne y otros condimentos. El influjo de la corriente andina, también nos llega en la zona de Santiago del Estero o la región de Cuyo. Aquí uno puede probar platos tan típicos como el tomaticán, un guiso de tomate muy elaborado en La Rioja; u otros como el sancocho, una sopa a base de carne y tubérculos de la zona.

Noreste

El noreste argentino se ve más influenciado por Paraguay. En la zona de Corrientes lo más común es la sopa correntina, parecida a la sopa paraguaya, y cuyo nombre no ha de engañar, pues se trata de una especie de pastel o de aspecto parecido a la tortilla española, hecha de maíz. En Formosa tiene fama el chipá, unos panecillos elaborados con yuca. La yuca o mandioca también es típica elaborarla frita en Misiones y alrededores. Así como también son típicas, pero en Entrerríos las empanadas de arroz con leche. Cabe mencionar, que el noreste, es además, una zona en la que se consume una gran variedad de pescados, así como el queso goya, la infusión de mate, o uno de los dulces más populares del país, la mazamorra, que es una especie de polenta realizada con maíz, agua, azúcar, vainilla, y, a veces, canela.

Región central y la Pampa

Es en estas regiones donde usted podrá probar todos los platos que hacen de esta gastronomía en su conjunto, una de las más ricas del mundo. Hablamos de ciudades del peso como Santa Fe, Rosario, Córdoba, la región pampeana, Mar de la Plata, o Buenos Aires. Sin duda es una zona marcada por culturas europeas de mucho peso como Italia, España, y, en menor medida, Francia.

Los asados y parrilladas son el símbolo de la gastronomía argentina. El novillo argentino, los chorizos criollos, los churrascos, etc., forman la mejor combinación para una barbacoa. La carnes argentinas presumen de ser las mejores del mundo. Despertando Paladares les recomienda que lo comprueben en el Restaurante Reencuentro, una de las parrillas más notables del país, y que se encuentra en Buenos Aires (calle Cabrera 4801).

No menos importantes son las salsas, donde destacan la criolla y el chimichurri, salsa estrella. La salsa criolla es una especie de picadillo a base de tomate, cebolla y pimiento, principalmente. Por su parte la salsa chimichurri es un tipo de mojo elaborado con aceite, ajo, ají, sal y diversas especias.

La influencia italiana ha repercutido en gran medida en los platos gauchos. Pastas y pizzas abundan en la dieta argentina. Existen una serie de pizzas originarias del país tales como la pizza canchera, o la pizza a la parrilla. Esta última elaborada en una parrilla y no en un horno. Los escalopines y milanesas, son filetes de tipo empanado también de origen italiano.

Las empanadillas ocupan otro capítulo dentro de la cocina argentina. Las empanadillas quizás tengan un arraigo más español, andaluz más concretamente. Constituyen uno de los platos más tradicionales y su variedad de rellenos es enorme. Las empanadillas criollas es una de las más famosas.

Y en el apartado de postres no puede faltar el dulce de leche, postre argentino por excelencia y que se trata de una leche condensada caramelizada. Son importantes también los piononos de Santa Fe, de elaboración similar a un pudin; el imperial ruso, un postre de merengue; o los panqueques, de origen norteamericano, parecidos a las tortitas.

En la zona de Mar del Plata hay que destacar los sorrentinos, un plato de pasta rellena, generalmente acompañado de salsa de tomate casera. Y ya en la Pampa cabe destacar su riqueza en embutidos, tales como los salamines.


Zona austral

La zona austral es la zona más despoblada de Argentina, pero posee una gastronomía con nombre propio en la que abundan pescados y mariscos, con los cuales también se preparan patés. Es una zona en la que también se elaboran quesos regionales como el chubut. En cuanto a las carnes, hay de todo, pero se cocina mucho aves como el ñandú o similares, y se preparan en los llamados asados en chulengos, elaborados en barriles de doscientos litros.
Los dulces de esta región son conocidos. Sobresalen los chocolates de Bariloche, mundialmente conocidos, o los dulces de llao llao, un hongo dulce (“llao llao” significa “dulce dulce”).

En cuanto a vinos, las regiones de Neuquén y Río Grande elaboran los vinos más famosos del país, los vinos más australes del mundo. Destacan los vinos blancos y los fermentados con frambuesa o cereza.

Como se puede observar, la gastronomía argentina es de una riqueza exuberante. Como buen argentino, de vez en cuando uno ha de brindar por ella con una buena cerveza. La cerveza Quilmes, es esa cerveza.

¡Salud, y que les vaya bárbaro!